Santo Domingo.- Apetamin, Desyrel, Calpitone, Avec Multivitamínico y Dr. Ico, son productos que contienen ciproheptadina, y están siendo comercializados en establecimientos informales de República Dominicana pese a las advertencias emitidas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y autoridades sanitarias europeas sobre los riesgos asociados a su consumo, reveló una investigación periodística realizada por el programa Toda la Verdad, de VTV Canal 32, conducido por la periodista Odalis Castillo.
Según la Agencia de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) y Autoridades Sanitarias Europeas, la Ciproheptadina es un antihistamínico utilizado para tratar alergias y que tiene como efecto secundario el aumento del apetito. Aunque su uso debe estar indicado y supervisado por un médico, la investigación documentó cómo este principio activo es promocionado como una fórmula para «aumentar masa muscular», «aumentar glúteos», «levantar caderas» o lograr resultados visibles en apenas tres o cuatro días.
La investigación dio un paso más allá y acudió directamente al organismo responsable de vigilar los medicamentos que se venden en República Dominicana. Tras una solicitud formal de verificación realizada por Toda la Verdad, la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (DIGEMAPS) informó que no encontró registros sanitarios, registros industriales ni autorizaciones de comercialización asociadas a Apetamin ni a otros diez productos examinados en esta investigación, hallazgo que plantea serias interrogantes sobre la procedencia, control y venta de estas sustancias en el mercado informal dominicano.
La venta de estos productos fue detectada especialmente en comercios donde predominan comunidades de nacionales haitianos, en kioscos de la avenida Duarte con París, José Martí y en locales del mercado conocido como el pequeño Haití.
La investigación reveló que el problema va mucho más allá de los medicamentos. En los mismos establecimientos se comercializan pastas dentales, cremas aclarantes, aceites capilares y otros productos cosméticos cuyos empaques despiertan dudas sobre su origen y legalidad. Muchos están etiquetados exclusivamente en francés, fueron fabricados para mercados africanos o francófonos y no muestran evidencia visible de registro sanitario dominicano, una situación que deja a los consumidores expuestos a productos cuya supervisión y control resultan difíciles de verificar.
La investigación también encontró un producto aún más delicado: fosfato sódico inyectable. El medicamento fue adquirido por un miembro del equipo de producción de Toda la Verdad por apenas 50 pesos en un establecimiento informal, sin que se solicitara receta médica ni se verificara la identidad o condición de salud del comprador.
Se trata de un medicamento de uso especializado que, según expertos, está destinado principalmente a entornos hospitalarios y requiere supervisión profesional para su administración.
Advierte sobre el uso de fosfato
Karen Tamariz, especialista en farmacovigilancia, advirtió sobre los riesgos que implica la comercialización de este tipo de productos fuera de los canales autorizados.
«El fosfato sódico es un medicamento de alto riesgo que se utiliza mucho, por ejemplo, en pacientes que tienen cuadros de sepsis. Es intrahospitalario, se usa en formulaciones de nutrición parenteral. Es que eso no debe estar ahí; es que ningún medicamento puede estar, al margen del riesgo que tenga, siendo vendido fuera de las farmacias. Ningún medicamento.»
La facilidad con la que este producto pudo ser adquirido evidencia las debilidades de los controles sobre la comercialización informal de medicamentos y plantea interrogantes sobre los riesgos a los que podrían estar expuestos los consumidores con productos no certificados.
Pediatra alerta sobre riesgos
Mientras medicamentos y otros productos destinados al consumo humano continúan vendiéndose en circuitos informales, el pediatra Marcos Díaz lanzó una advertencia a las autoridades sanitarias para que inspeccionen estos puntos de comercialización y determinen qué se está vendiendo realmente. El especialista sostuvo que ninguna actividad comercial debe poner en peligro la salud de la población, particularmente la de los niños, y llamó a reforzar la vigilancia en estos establecimientos.
Estudios vinculan el apetamin con daño hepático
Información recopilada por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (NLM), considerada la biblioteca médica más grande del mundo, recoge un caso clínico publicado en una revista científica que documentó una lesión hepática grave asociada al consumo de este producto, incluyendo un cuadro de hepatitis inducida por medicamentos. El hallazgo refuerza las preocupaciones de especialistas y autoridades sanitarias sobre los posibles riesgos vinculados al uso de sustancias comercializadas como estimulantes del apetito sin la debida supervisión médica.
La CBP de baltimore incautó un cargamento de apetamin
El 5 de febrero de 2023, agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) en Baltimore y funcionarios de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) incautaron un cargamento de este producto, valorado en 688 mil dólares, al considerarlo un suplemento estimulante del apetito potencialmente dañino. La acción evidencia el nivel de preocupación que las autoridades estadounidenses mantienen sobre la distribución y comercialización de este producto.
Francia restringe la ciproheptadina
Desde el 10 de julio de 2024, la Agencia Nacional Francesa para la Seguridad de los Medicamentos y Productos Sanitarios (ANSM) dispuso que este medicamento solo pueda adquirirse mediante receta médica, tras detectar que continúa siendo utilizado de forma indebida para estimular el apetito y aumentar de peso con fines estéticos. La decisión estuvo respaldada por expertos que alertan sobre posibles efectos adversos, entre ellos somnolencia, palpitaciones cardíacas, estreñimiento e incluso casos de daño hepático.
Otros productos detectados
La investigación también detectó la comercialización de productos cosméticos con promesas de aclaramiento acelerado de la piel, como Turmeric Oil Super Whitening Oil y CT+ Clear Therapy Extra Lightening Lotion, cuyos etiquetados exhiben mensajes como «10 días» o «super whitening», sin ofrecer información clara sobre su autorización para ser vendidos en el mercado dominicano.
Otro de los hallazgos incluye la venta de productos odontológicos y cosméticos importados sin representación local identificable, así como aceites capilares y preparados cuya trazabilidad resulta limitada, dificultando establecer responsabilidades en caso de efectos adversos o reclamaciones por parte de los consumidores.

